lunes, 5 de julio de 2010

Sergio Novelli: capitán de un gran equipo

Periodista con cuatro hijos, caraqueño y enamorado de su familia. Desde hace algunos años, vive en una de las zonas más tranquilas de la capital. Es un personaje que apuesta por la felicidad, alguien que a simple vista transmite paz y estar a gusto con sus logros


Por Jenny Lynn Mendoza
Fotos: Wilmer Acosta

Algo menos de dos horas de camino y ya estábamos justo frente a la casa de Sergio Novelli. Nos dio un recibimiento cálido junto a su esposa e hijos, lo que nos permitió sentirnos en confianza de inmediato. A quince minutos de haber llegado, comienza una entrevista fluida y relajada en la sala, con una vista formidable, donde día a día disfruta crecer al lado de su familia.

Un gato llamado Mentol –y que hasta el momento parecía formar parte del hogar–, se acerca a acariciarnos, “es el gato del vecino”, aclara. Hasta el momento sólo conocíamos a su esposa Patricia y a tres de sus hijos; Mauro de diez años y los morochos Fabio y Paola de siete; Renzo, el mayor de 13 años, subió al rato y una de las primeras cosas que enfatizó, es que usaría la franela del equipo italiano.

Sergio es uno de los periodistas venezolanos más reconocidos, próximo a cumplir 20 años de graduado. Programas como “Al descubierto”, “Tras la pista” (momento que recuerda como el mejor de su carrera), “Sin tregua”, “Policías en acción” y “Futuro seguro”, han sido claves en su profesión. A pesar de haber estado muy a gusto en Televen durante la realización de este último, admite que sintió constantemente la necesidad de volver al área de la información. Ha obtenido varios premios, lo que sin duda confirma su credibilidad y excelente labor. Sin tapujos y casi con nostalgia, confiesa que RCTV es su escuela y su casa.

Al preguntarle lo que más le gusta de ser Comunicador Social, responde de inmediato “esa retroalimentación constante que tienes con el público. Sobre todo cuando trabajas en televisión que comienzas a ser un personaje público y, sin duda, te quita un poquito la privacidad pero tienes esa satisfacción que estás en la calle, te reconocen y te dicen ‘oye me gusta tu trabajo, qué bien lo haces’, eso es muy bonito”.

Piensa que, en la actualidad, ejercer el periodismo es más difícil porque hay mayor competencia, demanda y pocos espacios. “El comunicador en sí, no sólo el periodista, se las tiene que ingeniar para ser creativo y poder ejercer su profesión”, dijo. Por eso recomienda, a quienes se inician en este campo, centrarse en lo que hacen, ser humildes, sencillos, naturales y espontáneos.

Un papá como pocos

Ser esposo, papá, hijo, periodista y locutor son cosas que Sergio Novelli maneja tranquilamente y combina de forma perfecta a diario: “todo tiene su momento y su tiempo”. Durante la sesión fotográfica y, en sí, todo el rato que compartimos en su casa, pudo notarse claramente una conexión única entre los seis. En ocasiones, se hablaban en inglés: “están estudiando en una escuela bilingüe”, dice Sergio. Está claro que la buena comunicación y la unión son piezas claves en esta familia.

Para él, lo mejor de ser papá es “ese abrazo cariñoso cuando te agarra cualquiera de ellos, sin duda alguna, parece trillado pero es así (…) hacen lo que quieren al final del camino pero yo trato de que conversemos mucho, sobre todo con el mayor, pues es el que más entiende. Trato de ser muy cercano y ellos también se acercan mucho a mí; entre todos hacemos buen equipo”. Ese afecto y química se notó a lo largo de la entrevista, algunos se acercaban y le daban besos y abrazos espontáneamente.

Con respecto a la relación que lleva con su padre, Sergio cuenta que cuando estaba pequeño no congeniaba mucho con él. “Teníamos ciertos inconvenientes, sobre todo en la etapa de la adolescencia, muy difícil (bueno lo estoy viviendo yo ahorita con mis chamos). La relación con mi papá nunca fue mala, pero no había muy buena comunicación, eso con el tiempo ha mejorado muchísimo y hoy en día somos muy buenos amigos”.

A la idea de tener más hijos responde: “no (risas). Bueno mi esposa dice que sí, que los tendré con otra. Esto fue una total sorpresa, buscábamos la hembrita, vino acompañada del morocho, del guardaespaldas como decimos nosotros”.

El Mundial se acerca y…

“El álbum está destrozado ya, pero todavía nos quedan unas cuantas barajitas que seguimos buscando. El Mundial cambia la vida de todo el país, de todo el planeta diría yo. Nos une, me encanta que la gente habla de otra cosa. Vamos a un restaurante y están transmitiendo los partidos; si no, estás en una casa; a mí me encanta, de verdad que me encanta, desde el principio hasta el final”; comentó al respecto.

Aunque el equipo con el cual se identifica es Italia, su jugador favorito es Lionel Messi. “Me parece que es un excelente jugador, igualmente Cristiano Ronaldo; esas nuevas estrellas que están naciendo y que seguramente van a lucirse en este Mundial”.

En estos momentos se encuentra haciendo su acostumbrado programa radial “Alba y Sergio” junto a una colega y amiga, Alba Cecilia Mujica; luego de 16 años saliendo al aire en las mañanas por Kiss FM, ahora están en las tardes en la emisora Éxitos 99.9 FM, perteneciente al circuito Unión Radio. A su vez, escribe para la revista Gerente, se prepara para estar de nuevo en las pantallas en el canal I con “In situ”, un show de entrevistas que será transmitido a las 7:00 de la noche. Además, está cumpliendo un sueño, escribe un libro.

Su familia se ha formado con bases cristianas, lo que según él, les ha permitido mantenerse unidos tanto tiempo y superar con facilidad las dificultades. “Para los que necesitan de una esperanza, busquen a Dios mientras pueda ser hallado, puede ser muy tarde después”, fue una de las últimas cosas que dijo en la entrevista. Sin duda, Sergio Novelli no es tan sólo el periodista de altura que la mayoría conoce, también es un gran papá con calidad humana de sobra.

sábado, 29 de mayo de 2010

Radio Rochela, siempre Radio Rochela

Más de 50 años de buen humor


Por Jenny Lynn Mendoza
Fotos: Jenny Lynn Mendoza y archivo de RCTV
jennypaty@gmail.com

Desde 1959, cada lunes a las 8:00 pm, ya era un ritual para muchos sentarse frente al televisor y sintonizar Radio Caracas Televisión. De esta forma, comenzaban a disfrutar del mejor show de humor venezolano de todos los tiempos y que ha sido merecedor del récord Guinness como “Programa humorístico más longevo a nivel mundial”: Radio Rochela. Aunque Emilio Lovera y Carlos Sicilia tienen sus dudas respecto a este récord, pues aseguran no haberlo visto nunca escrito en el libro como tal.

Pero bien, con récord o no, de algo sí se puede estar seguro, y es de que la risa reinaba en los hogares venezolanos viendo sketchs inolvidables como: Ruyío, Malula, Casanova, Foco fijo, Los colombianos, El portugués, Félix Gonzalito, el personaje de ¡Afloja!, Papu-papa, La línea caliente, Lilí y Lulú, El Hermano Cocó, Happy Harry, Los woaperó, Los jordan, Rafucho el maracucho, Los vampiros, el Chunior, Escarlata y Perolito, Juanito el machazo, Gay watch, Palomino Vergara, Charly Mata, el Miss Chocozuela, imitaciones de presidentes y muchos más.

Emilio Lovera y Laureano Márquez han sido dos de los culpables de las cientos de carcajadas que ocasionaba Radio Rochela. Durante 23 y 10 años, respectivamente, formaron parte de este gran equipo. En una entrevista exclusiva con ellos, justamente luego de terminar su obra Emidilio y Laureamor (que nada tiene que envidiarle a la Rochela), confesaron cosas como que haber formado parte de este programa fue una experiencia muy bonita, opinaron acerca de los cambios que ha atravesado, al igual que recordaron los entretelones y la receptividad constante del público.

“La verdad es que en La Rochela nosotros la pasábamos bien, nos divertíamos mucho. De hecho, cuando grabábamos, iba público de otros estudios. Eran las risas en vivo, eran risas de personas que estaban ahí; a veces era problemático manejar el estudio porque había mucha gente siempre”, comentó Laureano Márquez, quien ahora, entre otras cosas, se dedica a la radio, a escribir y es padre de una niña de diez años.

Por su parte, Emilio Lovera cuenta que “a veces lo que salía de allí (de los tras cámaras), era más divertido que lo que salía al aire”. Lovera, quien se describe como un hombre “trabajador, feo e ingenioso”, es productor, tiene dos hijos varones de 21 y 24 años, y le encanta todo lo que tiene que ver con pesca y madera. Asegura, con respecto a los guiones de este exitoso programa, que “el mejor escritor que ha pasado por Radio Rochela es Laureano Márquez. Sin embargo, no es el único buen escritor que pasó; por ahí pasó Sergio Jablón que es extraordinario y Gonzalo Valenotti, quien también es extraordinario; gente que escribía cosas brillantes y efectivas para el momento”.

Para Emilio, “es probable que volvamos a tener La Rochela, mejor dicho, que podamos tener una Rochela en nuestras pantallas. Pero lo difícil es volver a tener a laaa Rochela. Es probable que tengamos el programa que teníamos hace tres meses en cable, pero digamos que ya no dependería del gobierno volver a tener una ingeniosa, genial Rochela como la que nosotros vivimos, como la que nosotros producimos, como hicimos y coescribimos; esa Rochela es difícil de tener otra vez, no imposible, tendrían que dársela a escritores, productores y actores de la nueva generación”.

Es necesario confesar que entrevistar a este par, no es tarea fácil, debido a que mantenerse serios es prácticamente imposible. Risas no faltaron y convirtieron rápidamente esta conversación en un rato sumamente ameno. Al preguntarle a ambos cual personaje les gustaba más del otro, Emilio destaca de Laureano la imitación del ex presidente Caldera, el Papa y la señora Cleotilde. A Laureano se le hizo difícil seleccionar, pero dijo que “Chepina es un personaje que me hacía mucho reír, en las grabaciones muchas veces me desconcentraba. Me gustaba mucho Foco Fijo, fue de los primeros que yo le vi hacer a Emilio en La Rochela, cuando todavía no lo conocía, también el Portugués y Taguito”.

Radio Rochela es un show que ha dejado, en el corazón de los venezolanos, gratos recuerdos. Es sencillo nombrar el programa y de inmediato comenzar a dar un paseo por el tiempo para recordar sus emblemáticos personajes e incluso imitarlos. Quizás, más temprano que tarde, podamos volver a tenerlos en nuestras pantallas.

“Estamos aquí, vivimos en Caracas, sufrimos en Caracas, viajamos al interior y llevando el humor y aquí nos vamos a quedar y vamos a tratar de ver otro porvenir, otra perspectiva algún día y esperamos reírnos también en otra época con otra forma de ver las cosas”, confesó Emilio Lovera. Unido a este pensamiento, Laureano Márquez finalizó diciendo que “el humor es una forma que tienen los pueblos de dar esperanzas, y Venezuela tiene tanto humor en estos momentos tan duros porque necesita esperanza, y el humor construye esperanza".

Emilio Lovera y Laureano Márquez

Juan Carlos Barry y Carlos Rodríguez

El "Junior" y la inolvidable "Malula Concejal"

miércoles, 31 de marzo de 2010

Tras la sonrisa de Pitillo

Hugo Muñoz, mejor conocido como “Pitillo”, es ese encantador payaso que ha hecho reír a todos aquellos que han tenido la oportunidad de visitar el circo Tihany. Son más de diez años los que lleva interpretando a este personaje, lleno de originalidad, gracia y sobre todo, nobleza


Texto/fotos: Jenny Lynn Mendoza
jennypaty@gmail.com

Cuando se escucha a alguien decir “trabajar en un circo es parte de mi vida”, es inevitable pensar de inmediato ¡cuánta pasión! y es que el trabajo bajo las carpas no es nada fácil. Horas de ensayo, tiempo alejado de la familia, viajes constantes y compañeros que no hablan el mismo idioma, son apenas algunos de los detalles que convierten este oficio en una verdadera vocación.

Pero para Pitillo eso no es problema alguno. Según él, cada día es distinto y cada función trae consigo cosas nuevas y anécdotas inesperadas. “No hay mayor placer para el payaso, el cómico, el humorista, que estar rodeado de una muchedumbre que se quiera reír contigo”, dice con una gran sonrisa.

Es peruano de nacimiento y Licenciado en Ciencias de la Comunicación, pero se inició como payaso hace diez años, precisamente en Venezuela en un circo llamado Roland. Su padre también era payaso y llevaba el mismo nombre. Ya tiene tres años trabajando para Tihany y sin titubear asegura que “la gente quiere disfrutar; gente que tiene sus problemas, dilemas, y la magia de esto es que los puedas dejar en casa y puedas reírte a carcajadas de alguien que no conoces, que nunca has visto en tu vida y que lo sientas como un amigo, como un pariente”.

Para quienes no lo saben, Tihany es un concepto totalmente diferente que cuenta con 50 años de trayectoria. Este espectáculo bajo las carpas es sin duda maravilloso, es prácticamente un teatro lleno de magia y música, donde el público resulta gratamente sorprendido a cada instante; pero cada vez que Pitillo aparece, es el momento justo cuando quizás dejan de asombrarse para comenzar a reír sin parar.

Con respecto al proceso de maquillaje, este simpático personaje explica que es algo sencillo, “me demoro algo así como lo que pueden tardarse las mujeres”. Al preguntarle acerca del talento que demuestra en escena con un sinfín de instrumentos, cuenta que “país al que voy llegando los voy comprando, de hecho ya compré un cuatro acá en Venezuela, voy comprando instrumentos y los voy aprendiendo”.

De forma irónica, durante esta entrevista, Hugo Muñoz confesó que no le gustan los payasos. “Ha cambiado el trabajo artístico de los payasos, antes eran muchos y se pintaban mucho y gritaban mucho, ahora no, es uno solo, de hecho no hablo, ni grito, ha cambiado y es que honestamente a mí no me gustan los payasos”.

“En el fondo todos los payasos lo que hacemos es exagerar nuestros aspectos propios y enfocarlos en un personaje anónimo, en sí el personaje no es un invento, (…) uno trata de hacer una extensión de sí mismo, somos reflejo de nosotros mismos”.

Cada país es distinto, y en parte es la gastronomía la que hace a cada zona un espacio particular. Pitillo ha viajado por muchos países y por ende ha probado platos de todo tipo, pero confiesa que de Venezuela le encantan las arepas y las cachapas. “Me gusta que comen todo con contorno, de hecho empiezo a comer, comienzo por el contorno y no llego a la comida, al final voy a la carne y ya me llené”.

“Hasta ahora yo he disfrutado mucho Valencia, es un público acostumbrado al espectáculo, al show, entonces es agradable para un artista encontrar personas que están capacitadas para entenderlo. Es una gente que consume espectáculo y sabe digerirlo, degustarlo, es bonito encontrar a quienes tienen el código para entenderte, que tú puedas mover un dedo y reaccionen”, comentó.

Cuando se le pide que hable acerca de lo más difícil de su trabajo, de inmediato bromea interrumpiendo “¡cuando me vienen hacer entrevistas al camerino! mentira (risas), lo más difícil es combatir la rutina, la parte simple de esto es de la cortina para adentro, la parte difícil es la rutina. Tres funciones diarias, que se te dañe el aire acondicionado y ser espontáneo todos los días ante mil personas y también ante diez personas, porque no se sabe, quizás mañana hay una función con poca gente, y ahí es donde se ven los artistas también, en todas las circunstancias”.

Aunque sin duda es una labor ardua, prácticamente Pitillo nunca dejó de sonreír durante la entrevista. Su trabajo es impecable, original y lleno de alegría, pero hay algo más detrás de esa sonrisa, y es que transmite mucha ternura y bondad, unido a ese talento nato y capacidad de hacer reír sin siquiera pronunciar una palabra.